Observar el sistema
Antes de intervenir, miramos. Las organizaciones ya tienen recorridos, decisiones y hábitos. La IA generativa no entra en el vacío: entra en sistemas humanos que ya funcionan de alguna manera.
Observar significa entender dónde se toman las decisiones, qué fricciones existen y qué comportamientos sostienen el sistema actual.
Rediseñar el comportamiento
Una intervención GenAI no es una función ni un producto. Es un cambio deliberado en cómo las personas y los sistemas se relacionan, deciden y actúan.
Rediseñamos el comportamiento, no solo la interfaz. La pregunta no es qué puede hacer la IA, sino qué debería cambiar y por qué.
Medir el cambio
Una intervención que no se puede observar no se puede aprender. Definimos qué significa que algo haya cambiado y cómo lo sabríamos.
Esto no es un proceso cerrado. Es una práctica en construcción: cada intervención es también una forma de investigación.